6/Dec/2005

Separando lo inseparable

No sé porque, todos quieren crear fronteras en lugar de destruirlas. Si por algunos fuera, estoy seguro de que iríamos hacia atrás como los cangrejos.

Recuerdo que cuando era pequeño, todos me parecían raros, diferentes: tenía la sensación de que mi familia y los demás no eran iguales, para mí simplemente eramos especies distintas. Luego, me dí cuenta de que no, que al final no eramos tan distintos, pero todavía no me deshacía de esa sensación cuando iba a Madrid: ¡allí sí que no eran iguales! Pero, esta vez también terminé por pensar lo contrario. Después empecé a pensar en cosas más grandes: países y continentes, pueblos, culturas, razas,… aquí sí que no cabía duda: no eramos iguales, pero otra vez me volvía a equivocar.
Y ahora, sólo pienso que no hay progreso mientras existan barreras, barreras entre países, entre personas, entre ideas. Mi visión del mundo ha ido cambiando; apenas conozco una muy pequeña parte, pero por lo menos, ahora sé que hay algo más, otras formas, otras maneras, otros colores, …y muchas fronteras que derribar.

Y mientras tanto, otros andan pidiendo más fronteras, deseando separarnos todavía más.

¿Habéis leído lo que ha escrito un tal “Salvador Sostes“? Este individuo dice que hablar español en Cataluña es de pobres y que el bilingüismo es un timo. A gente como este hombre los debería en cerrar en una isla para ellos solitos y ponerles un collarín en el cuello como en Escape de Absolom. Y que se atrevan a salir de allí…